Con La Fuerza Del Acero

Luego del año 2016 en el que estuvieron golpeados por el Fenómeno de El Niño y el paro camionero, lo que llevó a que el sector no creciera, para 2017 los productores nacionales de acero están muy optimistas, pues confían en que los ambiciosos planes de infraestructura del Gobierno se conviertan en su principal propulsor.

“Y por infraestructura no solo nos referimos a las 4G (de las cuales esperamos que arranquen unos 8 proyectos), sino a la construcción de viviendas (faltan 250.000 para cumplir con el programa de subsidios VIS del Gobierno) y colegios (para la jornada única).

Todas estas obras demandan una gran cantidad de acero”, explica Camila Toro Dangond, directora ejecutiva del Comité Colombiano de Productores de Acero de la Andi. Estima que, luego de que el consumo de acero cayera 9% el año pasado, es razonable esperar un crecimiento de 6% este año. Las cinco siderúrgicas que operan en el país –Sidenal, Diaco, Ternium, Sidoc y Acerías Paz del Río– están concentradas en la fabricación de una clase de aceros, que son los largos y que se venden en forma de barras y perfiles.

Su producción del año pasado estuvo en 1,3 millones de toneladas, pero están en capacidad de producir 30% más en sus plantas y con la ayuda de sus 43.000 trabajadores. Han estado afectados por la competencia de acero chino, que entra a precios bajos golpeando el mercado, pero el alza del dólar los ha beneficiado, pues cada vez es menos atractivo importar. Además, los precios internacionales, que rigen los internos, han estado al alza. En 2007, la barra corrugada alcanzó a costar US$1.000, pero luego cayó hasta los US$380 y ahora está en US$430.

“China ha distorsionado el mercado, dado que tiene grandes siderúrgicas, que son estatales y que venden a pérdida, lo que hace muy difícil competir. Nuestra aspiración no es que se prohíban las importaciones, sino que sigamos en un mercado abierto, pero en condiciones de equidad”, resalta Toro Dangond y dice que el sector se está preparando y cada vez produce con mayor calidad y con los estándares de sismo-resistencia que requieren las construcciones del país.

Por este motivo, adoptaron el sello de compre colombiano, bajo el eslogan “el acero colombiano construye país”.