DIEZ MANDAMIENTOS PARA VIVIR EN SOCIEDAD

 
 

 

Practicar las normas básicas de convivencia ciudadana mejora nuestra calidad de vida y la de los demás.

 

1.      RECONOZCA SU ENTORNO:

Para vivir armónicamente en sociedad, cada individuo debe reconocer el entorno en el cual desarrolla su vida diaria, es decir, debe establecer los derechos y las obligaciones requeridos para llevar una convivencia con sus congéneres sin problemas y conocer las consecuencias que acarrea cada uno de nuestros actos en la vida de sus conciudadanos. En el momento en que reconozcamos que somos seres participativos y que con nuestras actuaciones influenciamos a las personas que se mueven en nuestro entorno, nos convertiremos en seres sociables y civilizados.

 

2.      RECONOZCA LA PRESENCIA DE LOS DEMÁS

¿Cómo se logra esto? Pues, sencillamente, ponga atención a los demás y a su entorno. De la misma forma en la cual se da cuenta que sus derechos están siendo traspasados por otros, este atento a no transgredir los derechos de los demás. Simplemente hágale saber a las personas que usted reconoce su existencia, salude y sea amable con quienes lo rodean en su vida diaria, su vecino, su compañero de trabajo o estudio, esa persona que ve todos los días; no hacerlo, aunque usted no lo crea, constituye una agresión pasiva. Pida permiso, ayude a los demás y no sea abusivo con el espacio vital de los otros, no se les atraviese, respete su paso, disminuya la velocidad de su automóvil cuando vea a un semejante, no moje a los peatones, en una palabra sea civilizado y no le haga a los demás lo que no quisiera que le hicieran a usted.

Si quiere vivir en sociedad y ser respetado, respete a los demás.

 

3.      ACEPTE A LOS DEMÁS TAL COMO SON: SEA TOLERANTE

Que la gente no sea como usted, no le da derecho a meterse con ellos. Acéptelos, mientras no estén irrespetando su entorno y sus derechos. No se sienta ofendido porque se visten distinto, porque comen de otra forma, porque tienen otras creencias, porque son diferentes, porque tienen otras costumbres; abra su mente y sea tolerante.

 

4.      RESPETE LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS

Exprese sus opiniones civilizadamente, no lleve sus discusiones a nivel personal. En Colombia somos muy dados a esbozar nuestras ideas y exponer nuestros argumentos una o dos veces y cuando el interlocutor no acepta nuestras razones convertimos el tema en insultos personales. Aprenda a aceptar un NO y a decir un NO.

 

5.      USE CORRECTAMENTE EL LENGUAJE CORPORAL

Cada cultura tiene un espacio vital personal, aprenda las costumbres de su entorno y no invada el espacio vital de los demás, no se acerque mucho a los demás, no los empuje, no los toque, respete las fronteras naturales entre individuos, en conclusión respete la intimidad de las personas y guarde su compostura al actuar.

 

6.      CUIDE SU PRESENTACIÓN

Una persona sucia y descuidada con su higiene personal es ofensiva a los demás. ¿Por qué tienen sus semejantes que someterse en un viaje en bus, en una cola, en un sitio cerrado a esa tortura?. Esta conducta es agresiva socialmente.  El lugar donde desarrolla sus labores diarias y su sitio de habitación interior y exteriormente deben estar presentados decorosamente, no utilice espacios públicos para arrojar basuras y desechos, practique unas normas mínimas de convivencia. Que a usted no le importe, no quiere decir que los demás no se sientan ofendidos con su forma de actuar.

 

7.      NO SEA VIVO, RESPETE LAS REGLAS

Muchas personas no respeten los turnos de espera o se quieran imponer sobre otras como si los demás no existieran. Si una persona esta haciendo cola y otro llega a irrespetar su turno suceden varias cosas: el intruso no reconoce la presencia de los demás, no respeta el tiempo de los demás y tercero obliga a los demás a defender sus derechos o a renunciar cobardemente a hacerse respetar, todas estas circunstancias crean un ambiente molesto, dañan la dinámica social y producen fricciones innecesarias que pueden llevar a la violencia. Espere su turno y exija que los demás lo respeten. Cuando este conduciendo un vehículo respete las normas de tráfico y no lo convierta en arma de agresión. Discúlpese si cree que ha actuado mal, si es necesario, acepte su responsabilidad. Respete especialmente a los débiles (ancianos, discapacitados, niños, animales) y al entorno (espacio público, propiedad privada, vías, mobiliario urbano, y la naturaleza).

Recuerde: la pared y la muralla son el papel del canalla.

 

8.      NO SEA METIDO

No se meta en lo que no le importa, no sea chismoso. No compre peleas ajenas. No viva la vida de los demás y no se atreva a opinar sobre ella. Viva su vida y no se meta en la de los demás. No se escude en Internet para practicar “ciberbullying” y hacer afirmaciones sobre hechos que no conoce, no crea ni expanda rumores. Compruebe la veracidad de los hechos antes de contarlos. Evite dañar la reputación de los demás. Sea considerado, no abuse de los demás, no pida favores y evite las preguntas personales.

 

9.      TENGA ÉTICA DE TRABAJO

Para eso le pagan. Haga su trabajo, no se robe su salario. Preste siempre un buen servicio, si no es capaz de hacerlo renuncie. Sea autocrítico, responsable y ético en el trabajo. Aprenda rápido lo que debe hacer y hágalo, no este siempre preguntando y evadiendo tareas, no conteste llamadas personales en el trabajo, no tenga sesiones de Internet personales, no se la pase conversando quitándole el tiempo a sus compañeros, a la empresa y al cliente. Cumpla las citas que pone y le ponen, atienda los teléfonos cuando suenan,  responda los e-mails, atienda diligentemente y rápido a los clientes, el tiempo de ellos también tiene valor. Administre con pulcritud los recursos a su cuidado. No se preste a la corrupción.

 

10.  COMPARTA VALOR CON SU COMUNIDAD

Acepte con agrado los servicios que le prestan, agradezca el tiempo y el esfuerzo de los demás. Evalúe con ecuanimidad, no perciba solo lo malo, sus críticas sin fundamento dañan a los demás. No espere que el estado sea su proveedor permanente,  usted también puede hacer un esfuerzo para mejorar su vida, arregle su entorno, colabore en su barrio, arregle su andén, siembre un árbol, colabore con sus vecinos para su propia seguridad, tenga iniciativas cívicas. No dañe las cosas públicas y vele porque los bienes de la comunidad sean respetados por los ciudadanos.

 

Por: José María De Guzmán (puedes seguirlo en Twitter en @josemdeguzman)